Un trágico hecho que evidencia la fragilidad de los mecanismos institucionales para proteger a las mujeres en situación de vulnerabilidad sacudió a la comunidad jalisciense. Una mujer de aproximadamente 35 años de edad fue privada de la vida al interior de un domicilio en la localidad de La Laja, perteneciente a este municipio. El caso es investigado por la Fiscalía del Estado bajo el protocolo estricto de presunto feminicidio.
La indignación social en torno al crimen radica en que la agresión ocurrió a pesar de que la víctima contaba con una medida de protección legal activa emitida por el estado de Jalisco. El mandato de restricción estaba vigente en contra de un hombre de entre 55 y 60 años de edad, derivado de un historial de denuncias formales previas por violencia familiar.
El ataque y el intento de suicidio en la escena
De acuerdo con las primeras investigaciones policiales, el presunto agresor desafió el mandato judicial, localizó el domicilio de la víctima y la confrontó directamente de frente. Sin mediar palabra, el sujeto sacó un arma de fuego y la accionó en su contra, provocándole la muerte de manera instantánea a causa de la gravedad de los impactos.
Inmediatamente después de perpetrar el ataque, el presunto feminicida intentó privarse de la vida en el mismo lugar utilizando la misma arma de fuego. El hombre sobrevivió a la autolesión, pero se causó una herida grave en la región de la cabeza por el impacto del proyectil.
Técnicos en Urgencias Médicas de la Cruz Roja acudieron al sitio para brindarle los primeros auxilios y trasladarlo de urgencia en estado delicado a un hospital regional de la zona metropolitana, donde permanece bajo estricta custodia de las fuerzas del orden público.
Despliegue de los primeros respondientes
Elementos operativos de la Secretaría de Seguridad del Estado de Jalisco arribaron a la localidad de La Laja como primeros respondientes para resguardar la periferia de la escena del crimen. Poco después, agentes adscritos a la Fiscalía General del Estado fijaron el perímetro e iniciaron el levantamiento de los indicios balísticos con el fin de turnar la carpeta al Ministerio Público para dictar el mando y conducción legal de las indagatorias.
Peritos especializados del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) recolectaron las evidencias materiales en el inmueble y procedieron al levantamiento del cuerpo de la víctima. El cadáver fue trasladado a la morgue metropolitana para practicarle la necropsia de ley y proceder a la posterior entrega formal a sus familiares.
Este lamentable suceso vuelve a poner bajo el escrutinio de la opinión pública la urgencia de fortalecer los esquemas de supervisión de los agresores con órdenes de alejamiento vigentes, ya que los botones de pánico y las notificaciones en papel siguen resultando insuficientes para frenar la reincidencia delictiva de violencia familiar en las regiones periféricas de Jalisco.
