La salud del papa Francisco tiene en suspenso al mundo y en las cercanías del hospital Gemelli, donde lleva cinco días como consecuencia de “una infección polimicrobiana del tracto respiratorio”, los creyentes se muestran expectantes por el estado del argentino y ya hablan sobre el futuro.
Aunque hay escepticismo entre algunos fieles, que solicitan mayor claridad a la Santa Sede y a los médicos al definir el estado de salud del papa, otros se abrazan a una pronta recuperación del pontífice.
Los últimos partes médicos que circularon ayer (lunes 17 de febrero) indicaron que el cuadro clínico de Francisco es “complejo”, por lo tanto, debe prolongar su periodo de hospitalización, ya que su condición obligó a cambiar la terapia que recibía.
Giovanni confía en la recuperación del argentino, de 88 años, y espera “que salga lo antes posible” porque “se necesita una persona como él”, especialmente, “en este período”.
“Él trata de hacer lo posible para hablar de paz y para ayudarnos a vivir de manera más tranquila y serena”, indicó a EFE en las cercanías del Gemelli de Roma.
“Honestamente, no veo nada bueno porque, de lo contrario, habrían tranquilizado a la gente de una forma más decidida”, aseguró a EFE Filippo y destacó que “tal vez ya estén empezando a pensar en su sucesión”.






































