Gracias a una estrategia de seguridad coordinada entre los tres niveles de gobierno, el estado de Jalisco logró una disminución del 25.1% en los homicidios dolosos durante el primer semestre de 2025, uno de los avances más importantes en materia de seguridad registrados en los últimos años.
Las cifras, presentadas esta semana durante la reunión de seguridad interinstitucional con autoridades de los gobiernos federal, estatal y municipal, consolidan a la entidad como una de las que más ha logrado reducir este delito de alto impacto.
“Estos resultados son producto del trabajo realizado entre las diferentes fuerzas de seguridad y del equipamiento que se ha entregado a nuestros elementos”, destacó el gobernador Pablo Lemus a través de sus redes sociales.
Coordinación y tecnología, claves en la estrategia
En el encuentro participaron representantes de la Guardia Nacional (GN), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Seguridad de Jalisco (SSJ), quienes coincidieron en que la articulación de esfuerzos, la inteligencia operativa y la revisión constante de estrategias han sido determinantes para lograr estos resultados.
Además de la reducción en homicidios dolosos, se reportó una baja importante en el robo de automóviles particulares, lo que refuerza la tendencia positiva en la disminución de delitos de alto impacto.
Inversión en seguridad y fortalecimiento institucional
Durante el primer semestre de 2025, el Gobierno de Jalisco ha priorizado la entrega de equipamiento táctico, patrullas, sistemas de videovigilancia e inteligencia artificial, herramientas que han mejorado significativamente las capacidades operativas de las corporaciones.
“Seguiremos invirtiendo en seguridad. El fortalecimiento de nuestras instituciones y la dignificación del trabajo policial es fundamental para garantizar la paz en todo el estado”, aseguró el mandatario emecista.
Seguridad con enfoque ciudadano
La administración estatal también ha impulsado programas de prevención del delito y participación ciudadana, con el objetivo de fortalecer el tejido social y reducir las condiciones que generan violencia.
El modelo de seguridad implementado contempla no solo el uso de tecnología y la profesionalización policial, sino también acciones de proximidad social, recuperación de espacios públicos y atención a jóvenes en riesgo, componentes que permiten consolidar una estrategia integral.





































