El restaurante PalmaRosa en Zapotlanejo es una historia de inspiración. Dos emprendedores tuvieron el sueño, que con trabajo, disciplina y buenos resultados logró afianzarse. El proyecto, que empezó con servicio de desayunos, amplió su propuesta y ahora incluye las comidas y cenas.

Para la ocasión actual, Cuarto Poder estuvo presente en la celebración de los dos años del restaurante, que contó con la participación del Sr. Cura Juan Manuel Ramírez, quien bendijo el lugar.

Otra de las persona que habló fue Sr. Cura Héctor Tejeda, que destacó que la pareja de fundadores es un ejemplo de trabajo, constancia y disciplina. También recalcó que empezaron desde abajo. Aprovechó la ocasión para desearles lo mejor y entregar sus felicidades.

“Cuando ves a alguien que quieres y lo ves triunfar, te alegras junto con ello”, aseguró Tejeda.

Octavio Tapia, fundador de PalmaRosa, tomó la palabra y agradeció a su familia, Dios, suegros y a sus padres, quienes han sido testigos del esfuerzo que han hecho junto a su esposa y colaboradores, con quien tienen un gran equipo de trabajo.

Además, le dejó un mensaje a toda la comunidad de Zapotlanejo, indicando que “todos los proyectos inician como un sueño. Posteriormente se planifican y materializan”. Tras dos años, explica que “han tenido una experiencia muy bonita, con muchos retos y con muchas cosas por aprender. Aquí estamos echándole ganas, porque queremos que el proyecto avance mucho tiempo más”.

Por otro lado, Tapia explicó lo importante que es la disciplina en cualquier proyecto. En el caso de PalmaRosa, se empezó con un concepto nuevo para satisfacer ciertas necesidades en nuestro municipio. Se inició ofreciendo desayunos. Sin embargo, el plan era que el negocio pudiera avanzar y poder ofrecer más alimentos.

La otra fundadora de PalmaRosa, Jenny Arana, explicó que todo lo correspondiente al negocio fue y es un reto en el día a día. “Estamos emocionados, contentos, con la nueva propuesta que les ofrecemos con la comida y la cena. También tenemos algunas bebidas y aquí los esperamos”.

Acerca de la propuesta, Arana destacó que se apoya en una “comida muy típica, que a todos les gusta, pero con un toque especial, de PalmaRosa y con algo nuevo para el municipio”. Invitó a aquellas personas que aún no conocen el restaurante para que prueben los diferentes platos y agradecer a los clientes, porque han sido muy fieles y por acompañarlos durante los dos últimos años.

A modo de conclusión, Octavio expresó su agradecimiento a Dios, su familia, a su esposa y socia, Jenny Arana. “Vamos a seguir ofreciéndoles un buen lugar para pasar un buen rato y gracias por todo”, indicó.

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